Dear Brothers and Sisters in Christ,
During his visit last year, Pope Benedict XVI called upon us to “be the first friend of all who suffer” by “casting the light of Christ upon the world.” This year’s Peter’s Pence Collection theme certainly echoes the Holy Father’s call to action for the Church in the United States.
As the Year of St. Paul comes to a conclusion, I am reminded of the Second Letter to the Corinthians (8:12-13). “The willingness to give should accord with one’s means, not go beyond them. The relief of others ought not to impoverish you. There should be a certain equality.” Therefore, in a spirit of justice and generosity, I ask for your support to enable our Holy Father in providing emergency assistance to victims of war, disease and natural disaster.
Your past support of this collection has ensured that the successor of Peter is able to respond to those most in need throughout our world. May Our Lord continue to bless you and your loved ones as we become beacons of hope by casting the light of Christ in our parishes, the Archdiocese and the Universal Church.
Sincerely yours in Christ,
Francis Cardinal George, O.M.I., Archbishop of Chicago
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Durante su visita el año pasado, el Papa Benedicto XVI nos hizo un llamado para “ser el primer amigo de todo aquel que sufre” al “proyectar la luz de Cristo sobre el mundo.” El tema de este año de la Colecta de los Centavos de Pedro ciertamente hace eco al llamado a la acción que hizo el Santo Padre a la Iglesia de Estados Unidos.
Ahora que el Año de San Pablo llega a su fin, recuerdo la Segunda Carta a los Corintios (8:12-13). “La buena voluntad para dar debe estar de acuerdo con los medios que uno posee y no ir más allá de ellos. El socorro a otros no debe empobrecerles; se trata de que haya cierta igualdad.” Por lo tanto, en un espíritu de justicia y generosidad, les pido su apoyo para permitir que nuestro Santo Padre pueda proporcionar ayuda de emergencia a las víctimas de la guerra, la enfermedad y los desastres naturales.
El generoso apoyo que ustedes han dado en el pasado a esta colecta ha asegurado que el sucesor de Pedro pueda responder a aquellos que experimentan grandes necesidades en todo el mundo. Que Nuestro Señor continúe bendiciéndolos, ustedes y a sus seres queridos, ahora que nos convertimos en faros de esperanza al proyectar la luz de Cristo en nuestras parroquias, nuestra arquidiócesis y la Iglesia universal.
Sinceramente suyo en Cristo,
Cardenal Francis George, O.M.I,. Arzobispo de Chicago



